El papel del futuro

La ciber-fábrica papelera

 

La digitalización de los procesos de fabricación de celulosa y papel permite una mayor eficiencia en el uso de las materias primas y la energía, una mayor flexibilidad y series y tiempos de fabricación más cortos. La interconexión a lo largo de toda la cadena de valor mejora los flujos de información y logra una mayor eficiencia.

Según estimaciones de PWC la industria europea invertirá 140.000 millones de euros anuales entre 2016 y 2020 en Industria 4.0.

La macro industria del papel, desde las plantaciones para papel, pasando por la industria papelera, las industrias transformadoras, impresores, editores de libros, empresas de la recuperación de papel y cartón, representa el 3% del PIB español, con más de 219.000 empleos directos en más de 12.800 empresas y una facturación de 31.000 millones de euros. Es un sector clave para la reindustrialización de nuestro país.

El papel lleva más de dos  milenios a la vanguardia de la tecnología, con la innovación y la eficiencia como claves del modelo industrial sectorial.

La reflexión en papel

 

Papel 4.0 es también el mundo de los nuevos productos papeleros inteligentes, de los productos personalizados y la adaptación a las nuevas necesidades de los consumidores.

La personalización de la oferta de productos, las mejoras en las funcionalidades, incorporando más tecnología a los productos ya existentes, con la integración de la electrónica y los componentes digitales, y el diseño colaborativo de nuevos productos para la sociedad del siglo XXI marcan el camino hacia los nuevos productos papeleros.

El papel como herramienta de marketing

 

Papel 4.0 es igualmente el ámbito de la venta online, en el que el packaging, resulta esencial para la percepción de marca por parte del cliente, como único contacto físico y nexo entre el mundo online y el mundo offline. Los envases y embalajes de papel y cartón se revelan como el más atractivo soporte de marca.

El fenómeno unboxing, tan extendido en youtube, es una buena muestra de la capital importancia de ese momento para los clientes.

El comercio electrónico en España, según la CNMC, se situó en 2015 en torno a los 20.000 millones de euros y, según estimaciones de The Boston Consulting Group, las ventas por internet alcanzarán en 2016 un volumen de negocio en España de 24.700 millones de euros, lo que supone más que triplicar la cifra de 2009.

El ecommerce está despegando en nuestro país a muy buen ritmo.